Riesgos eléctricos en obra
ELECTRICIDAD: EL RIESGO INVISIBLE
Uno de los aspectos que más llama la atención cuando se visita una obra es la escasa o, a veces, nula atención que las empresas le prestan a la instalación y aparamenta eléctrica de obra. En cambio, sabemos que los riesgos derivados de la electricidad pueden tener consecuencias graves e incluso mortales.
En este breve artículo se describen los aspectos más importantes a tener en cuenta en una visita a obra y los incumplimientos y tipos infractores que de ellos se deriven en materia de prevención de riesgos laborales.
CUADROS Y APARAMENTA ELÉCTRICA DE OBRA
El cuadro debe estar cerrado y su interior protegido sin que los trabajadores puedan estar expuestos a partes activas, aunque solo personal autorizado pueda tener acceso al cuadro, algo que no suele suceder en la mayoría de obras, este personal debe estar protegido frente a contactos directos accidentales bien por contacto con alguna parte de su cuerpo, normalmente la mano o alguna herramienta que, por el motivo que sea, no sea aislante. Eso se consigue con una barrera de PVC o metacrilato. De fábrica los cuadros vienen con esa barrera y el electricista configura el cuadro según las necesidades, pero luego es habitual que el resto de la barrera no se recoloque en su lugar pudiendo quedar conectores al aire entre los bloques de interruptores magnetotérmicos o diferenciales.
Si consideramos esta falta de barrera como un riesgo de contacto eléctrico, se infringirían los artículos 10 d) y 11 a) y c) en relación al punto 3 letras a y b de la Parte A del Real Decreto 1627/1997, el artículo 219 apartados 1 y 2 del VI Convenio General del Sector de Construcción (VI CGSC), se estaría incumpliendo el apartado 4.1 de la ITC_BT-33 en relación al 3.2 de la ITC-BT-24 ya que conforme a la ITC-BT-33 solo se permite como protección frente a contactos directos el aislamiento de las partes activas (3.1) o la barrera o envolvente (3.2). Sus tipos infractores pueden ser 12.16b por equipos o instalaciones o bien 12.16f si consideramos un incumplimiento en materia de protección colectiva.
Los cuadros eléctricos de exterior deben tener, al menos un Índice de Protección (o penetración) IP igual o mayor a 45. El grado IP de los cuadros debe venir grabado en la carcasa o en la placa identificativa donde también se puede ver el marcado CE. (Normalmente suelen tener IP de 55 o 65) este grado IP mínimo para exteriores, es decir que pueda verse afectado por factores meteorológicos (por ejemplo, en un forjado donde todavía no se ha efectuado el cerramiento exterior) viene determinado, además de por el articulado del RD 1627/1997 anteriormente citado, por el artículo 219 apartados 1, 2 y, en particular, el apartado 4 del VI CGSC en relación al apartado 5.1 (segundo párrafo) de la ITC-BT-33
Esto preceptos también son aplicables a toda la aparamenta eléctrica de obra. Es frecuente encontrar alargadores tipo rulo que no cumplen con estas especificaciones. Normalmente los “rulos” de obra comerciales pasan de una IP 44 a una IP 55. También hay tener en cuenta que el cable de intemperie debe ser indicado para una tensión 450/750 v. Esto es fácilmente identificable pues la envolvente del cable viene marcada en todo su recorrido con H07 (5.3 de la ITC-BT-33)
Fig 1. Alargador multienchufe tipo rulo. En la etiqueta viene marcado el grado IP y la tensión asignada del cable (H07). Rulo apto para trabajos de exterior.
Fig. 2 Detalle de la envolvente grabada con H07.
A este respecto hay que tener en cuenta que si tanto el cuadro como el resto de aparamenta eléctrica presenta roturas, fisuras, conexiones mediante clemas no estancas (y que deberán llevar marcado el grado IP que sea de aplicación) debemos considerar que ya no cumple las condiciones de estanqueidad marcadas por las normas citadas.
Respecto al grado IP es importante el último párrafo del apartado 5.1 de la ITC_BT-33 “El resto de los equipos tendrán los grados de protección adecuados, según las influencias externas determinadas por las condiciones de instalación”, pues habilita a determinar si, según los trabajos y ambiente de trabajo en el que se ejecutan, un IP distinto al necesario podría suponer un riesgo como, por ejemplo, realización de trabajos que emanen polvo metálico y pueda ocasionar una explosión por el entorno en el que se desarrollan.
OTROS ASPECTOS A FIJARSE EN UN CUADRO DE OBRA
Cada base o conjunto de bases debe estar protegida por un interruptor diferencial de 30mA (0,003A) de sensibilidad. (último párrafo del apartado 4.2 de la ITC-BT-33)
El interruptor diferencial funcionará si está conectado a tierra. Para ello hay que fijarse si el cable verde-amarillo está conectado al diferencial (o bien pedir al encargado que, previo aviso a los trabajadores) pulse el botón del test y ver si “salta” y se desconecta la herramienta eléctrica conectada a la base o grupo de base conectada a dicho diferencial.